
Cuando hablamos de igualdad, del servicio de todos y para todos, hablamos de socialismo, indudablemente que para llegar a este no basta una simple frase o una simple consigna que prenda a los demás a gritarlas con nosotros, hace falta mucho mas que eso. Un proceso interno, un saneamiento mental valórico en cada unos de nosotros.
La consigna dentro de la izquierda de “ unidad ” es casi unánime, pero bien, hay algo que no anda correctamente, por que la oligarquía financiera, los explotadores apátridas se siguen manteniendo en los países. El socialismo si bien se ha perseguido por mucho tiempo, años, no se ha conseguido, tenemos siglos de explotación y seguimos esperando la cosecha que sembraron nuestros compañeros que dieron incluso muchos de ellos sus vidas
¿Qué pasó? ¿Por qué el país ha fracasado en esta empresa donde se nos ha ido la vida?
Poca hegemonizacion de la izquierda, una izquierda fragmentada, con falta de proyectos en común para la clase, los pactos reformistas con la autollamada izquierda, un partido Socialista que intenta desarrollar Capitalismo interno, y no rompe la dependencia con Estados Unidos. Es decir, la creación de una elite sumisa que garantiza la tranquilidad del país, y una pequeña burguesía transculturizada que sirviera de colchón ideológico a cualquier intento de cambio. Por supuesto que esta siembra es exitosa, cumple con su papel : favorece al imperio, aunque plagó de miseria espiritual y material al país.
Está pendiente el proyecto, el de sembrar al servicio de los humildes, de hacer un país donde el desarrollo de las potencialidades del hombre no tenga más limitaciones que las cualidades individuales, donde la riqueza de algunos no signifique la miseria de muchos. En resumen, construir el Socialismo.
Estamos viviendo, una época estelar. Tenemos la oportunidad de empezar a construir cambios, los primeros pasos de la siembra en beneficio de los humildes, tenemos la oportunidad de emprender la construcción del Socialismo. No hemos avanzado en ese camino, y grandes son los obstáculos para transitarlo.
El gran aporte de las revoluciones en el mundo, así como el Che, Martí y otros tantos grandes hombres de la historia, es, sin duda, haber puesto en la primera línea de la batalla política la posibilidad y la necesidad del Socialismo. Hoy, debemos plantearnos claramente, entre Socialismo o capitalismo.
Es deber de los revolucionarios apoyar los cambios necesarios para encaminar aunque sea a pequeños pasos nuestra libertad en el empeño de avanzar hacia el Socialismo. Todo nuestro esfuerzo, nuestra capacidad de crítica, de vigilancia revolucionaria, debe estar al servicio de la construcción socialista. El estudio debe ser permanente para poder discernir: qué nos ayuda, y qué nos perjudica en el avance. El país nuestros compañeros de clase ignorante muchas veces de la realidad en la que nos encontramos, necesitan de nuestro aporte, no hay cabida para revolucionarios pasivos, todos debemos ser críticos, activos y disciplinados.
¡¡Por el socialismo siempre!!
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